Casa Soler

Buenos Aires, Argentina – 2024

Los espacios que habitamos influyen directamente en nuestro bienestar. Existen proyectos que llegan en el momento exacto, no solo para cambiar una estructura, sino para renovar la energía de un hogar.

Casa Soler nació con un propósito claro: transformarse por completo y convertirse en un verdadero refugio de calma, orden y contención.

Nuestra premisa principal fue abrazar la historia de la vivienda y fusionarla con el diseño moderno. Tras un diagnóstico profundo, implementamos soluciones que aportaron coherencia visual y armonía.

Pintamos todas las aberturas del mismo color para dar orden y fluidez visual a la vista exterior.

Intervenir un espacio implica resolver problemas reales sin perder la poesía del diseño.

Para integrar un techo antiguo incrustado en la pared, instalamos una canaleta extendida mediante un alero de chapa transparente. ¿El resultado? Un acceso principal protegido sin restar un solo destello de sol

Diseñamos una nueva canaleta frontal que encauza de forma prolija el agua de lluvia, evitando salpicaduras y protegiendo el sector del cantero.

Por dentro, el foco absoluto estuvo en potenciar el equilibrio y la luz.

Teñimos la casa íntegramente de blanco para multiplicar la luminosidad y mimetizar vigas y columnas que antes pesaban visualmente.

Confeccionamos cortinas a medida diseñadas estratégicamente para tamizar la luz natural, creando un ambiente suave y acogedor.

Modificar nuestro entorno transforma cómo nos sentimos. Casa Soler abrió sus puertas al cambio con valentía. Mi labor fue guiar este proceso para proyectar un hogar que abrace el presente, priorizando la luz, el orden y la armonía.

Porque vestir un espacio con propósito no solo renueva su estética: transforma su energía y ayuda a las personas a volver a empezar.