La casa de Cota

Buenos Aires, Argentina – 2022

Mejorar lo que vemos cambia por completo el cómo nos sentimos y cómo influye el entorno en nosotros. Dar identidad a un espacio es mucho más que colocar un objeto: es interpretar un alma que necesita expandir su deseo. Materializar el propósito significa dar vida a lo tangible para que pueda expresarse.
El caso de Cota fue, desde el primer día, un proyecto profundamente inspirador. Ella es alguien que expande luz y mejora la calidad de vida de otras personas, transmitiendo paz y alegría a cada paso.

Bajo ese concepto, la guié a elegir cómo quiere habitar y transitar su propio espacio, manifestando su verdadera esencia. Los objetos son mucho más que simples muebles; hablan de quiénes somos, cuentan historias y nos recuerdan, cada día, para qué estamos aquí.
Cota, a sus 85 años, eligió sentir. Buscó la modernidad y la simpleza, apostando con valentía por su propio deseo. Mi tarea fue solo darle forma a ese anhelo. Hoy, esa cocina se llena de momentos hermosos que la vuelven inolvidable para todo el que entra, y sobre todo, para el alma que lo habita.